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ISO 45001 Y LA PLANIFICACIÓN PREVENTIVA

ISO 45001 Y LA PLANIFICACIÓN PREVENTIVA - Audelco
23 de febrero de 2018 0 Comentarios

ISO 45001 Y LA PLANIFICACIÓN PREVENTIVA

La redacción de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y su Reglamento de desarrollo (RD 39/97 de los Servicios de Prevención), en relación con la planificación de la actividad preventiva, no ha ayudado a muchas empresas a la hora de interpretar las medidas que deben adoptar para dar cumplimiento a la normativa.

En general en ambas normas se establece la necesidad de una planificación preventiva derivada de la evaluación de riesgos, así como de la programación del servicio de prevención (sea propio, mancomunado o ajeno). Parecen no haber más planificaciones o programas.

La realidad nos indica que, en lo que a planificaciones o programas se refiere, una empresa puede disponer de una variabilidad importante. Así por ejemplo:

  • La planificación preventiva derivada de la evaluación de riesgos “general”.
  • Las planificaciones derivadas de evaluaciones de riesgos específicas (ruido, ergonómicas, atmósferas explosivas, etc.)
  • La planificación, no basada en evaluaciones de riesgos, de las acciones que la empresa necesita o quiere llevar a cabo anualmente para mantener controlados los riesgos: por ej. comunicación, formación, inspecciones de seguridad, simulacros, etc.
  • La planificación derivada de objetivos de mejora que, yendo más allá de lo exigible legalmente, la empresa haya querido establecerse: por ej. dotar a todos sus equipos de manutención de luces avisadoras a distancia.
  • La programación del servicio de prevención, como son las actualizaciones de las evaluaciones de riesgos a un determinado plazo (por ej. tres o cinco años) o las mediciones higiénicas periódicas.
  • Las planificaciones que surgen de las desviaciones que se detectan en el día a día de los controles activos y reactivos: acciones para subsanar deficiencias detectadas en accidentes, incidentes, inspecciones de seguridad, simulacros, etc.
  • Las planificaciones específicas que se dotan algunos comités o grupos de trabajo relativos a la PRL: desde los Comités de Seguridad y Salud exigidos por la normativa a Comités o Subcomités para tratar asuntos diversos: vigilancia psicosocial, trabajos en altura, condiciones ambientales, etc.

Como vemos, en un repaso rápido y no exhaustivo de lo que se necesita o se quiere hacer en PRL y que debe ser planificado hemos obtenido hasta siete grupos de planificaciones diferentes (más del triple de las dos únicas dos planificaciones/programas que parecen mencionarse en la normativa).

Merece la pena detenerse en el caso que nos hemos encontrado en algunas auditorías: en un determinado centro de trabajo de una empresa, en el que se realizaron las evaluaciones de riesgos (general y específicas) hace por ejemplo tres años, y que siendo una empresa diligente ha implantado todas las acciones derivadas de las mismas (planificaciones (1) y (2) antes mencionadas), nos encontramos con que, al estar las planificaciones (1) y (2) a un 100% de cumplimiento, parece que “nada debe hacerse” en PRL en dicho centro dado que “está ya todo hecho”.

En estos casos le mencionamos a la empresa planificaciones como la (3) o la (4), pero la empresa no lo entiende pues considera que la única planificación posible es la que nace de la evaluación de riesgos, y esa ya la ha elaborado y cumplido. Todo ello debido, como hemos mencionado al inicio, a la no demasiado afortunada redacción de la normativa.

Pues bien, parece que una entidad de reconocido prestigio como es ISO, mediante la publicación de la nueva norma ISO 45001, viene por fin a clarificar esos conceptos. Una lectura de sus apartados:

  • 6.1. Acciones para abordar riesgos y oportunidades, y en concreto
    •      6.1.1. Generalidades
    •      6.1.4. Planificación para tomar acciones
  • 6.2. Objetivos de la SST y planificación para lograrlos, y en concreto
    •     6.2.2. Planificación para lograr los objetivos de la SST

Nos apartan rápidamente del parco modelo de dos planificaciones que parece derivarse de la lectura de la normativa, para acercarnos a modelos más variados y ajustados a la realidad (caso por ejemplo  de las siete planificaciones antes mencionadas).

En resumen, hay que planificar lo que se necesita y se quiere hacer, y para ello las empresas pueden adoptar las planificaciones que sean necesarias, siempre y cuando todo lo que se necesita y se quiere esté cubierto, y se haga de un modo coordinado y ordenado.

Elias Parga Landa
Director de Auditoría
AUDELCO

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